Usted es lo mismo que Yo y si tenemos suerte Usted ya lo sabe.
De allí que lo que a Usted le duele me duela a mí y lo que a usted lo alegra me alegre a mí también.
A Usted lo llamaron así con el engaño típico de la sociedad edípica que quiso hacerle creer que Usted era Usted porque no era Yo. Y Yo soy su Usted porque si Usted es Yo, dicen, Yo no puedo ser Yo al mismo tiempo que Usted está siendo Yo. Qué cosa extraña, ¿verdad? Yo me defino porque no soy Usted y Usted, que también es Yo, se define porque no es Yo cuando yo estoy siendo Usted. Sin intención de faltarle el respeto a ninguna rama de la psicología le arrimo esta pregunta: ¿Quién dijo que no podíamos estar ambos, Yo, Usted y Todos ocupando la misma manera de meterse en un zapato taco alto en una noche de verano? Patrañas.
lunes, 25 de agosto de 2014
Sobre Yo
Yo soy lo mismo que Usted y tengo la suerte de ya saberlo.
Yo me digo Yo pues cuando Usted me dirige una pregunta debo anteceder a la respuesta la indicación de que las palabras que salen de mí son pura y exclusivamente responsabilidad mía y no soy Yo tratando de hablar en nombre de Todos aunque bien podría porque somos lo mismo. Los menesteres de una sociedad en la que se segrega la propiedad de todo objeto, tangible o intangible, entre los diferentes individuos que la conforman hacen necesaria la toma de responsabilidad por sobre las palabras emitidas cuando bien sabemos (Usted, Yo) que las palabras que utilizo refieren a otras palabras ya utilizadas por Otros desde aquel inmemorable tiempo en que necesitamos empezar a usar vocablos para sustituir lo que previamente hacíamos con mera telepatía o transmisión de energías. Yo y Usted, y no siento culpa de nombrarme primero pues nombro lo mismo, nos vemos obligados a anunciar constantemente que este es nuestro turno en el caminador del gimnasio y si Yo o Usted le hacemos daño en ese breve período sobre el cual nos declaramos absolutamente responsables debemos hacernos cargo. Así igual con las palabras con las que amamos y con las que herimos.
Yo me digo Yo pues cuando Usted me dirige una pregunta debo anteceder a la respuesta la indicación de que las palabras que salen de mí son pura y exclusivamente responsabilidad mía y no soy Yo tratando de hablar en nombre de Todos aunque bien podría porque somos lo mismo. Los menesteres de una sociedad en la que se segrega la propiedad de todo objeto, tangible o intangible, entre los diferentes individuos que la conforman hacen necesaria la toma de responsabilidad por sobre las palabras emitidas cuando bien sabemos (Usted, Yo) que las palabras que utilizo refieren a otras palabras ya utilizadas por Otros desde aquel inmemorable tiempo en que necesitamos empezar a usar vocablos para sustituir lo que previamente hacíamos con mera telepatía o transmisión de energías. Yo y Usted, y no siento culpa de nombrarme primero pues nombro lo mismo, nos vemos obligados a anunciar constantemente que este es nuestro turno en el caminador del gimnasio y si Yo o Usted le hacemos daño en ese breve período sobre el cual nos declaramos absolutamente responsables debemos hacernos cargo. Así igual con las palabras con las que amamos y con las que herimos.
Muy (Desplazado)
(Desplazado)
Quizá en aquella vidriera
encuentre imagen que no sea nuestra
-ni de nadie-
Sea tan sólo imagen
como yo sólo hombre.
No hable como nadie
ni luzca como ella
ni vista como él quisiera vestir
Que permanezca helada
mientras yo camino
se toque y esté vacía
se sienta y sea nada
Pues si ella soy yo
y vice versas...
Quizá en aquella vidriera
me encuentren a mí otros tantos
Y nadie sea nadie
Y nada sea nada
Y todo: un reflejo de un reflejo de un reflejo de un reflejo.
encuentre imagen que no sea nuestra
-ni de nadie-
Sea tan sólo imagen
como yo sólo hombre.
No hable como nadie
ni luzca como ella
ni vista como él quisiera vestir
Que permanezca helada
mientras yo camino
se toque y esté vacía
se sienta y sea nada
Pues si ella soy yo
y vice versas...
Quizá en aquella vidriera
me encuentren a mí otros tantos
Y nadie sea nadie
Y nada sea nada
Y todo: un reflejo de un reflejo de un reflejo de un reflejo.
Palabras testadas
no
Si no entendiste
¿no quisiste?
[era más que un nombre]
“Tal vez no era” desear
Yo no sé. Sí sé:
Noàno existe más que eso
Evadirse buscar compartir la nada
estar
aparecer
sentir
No había – hay, pero nunca está presente-
Si hubo algo fue
[es]
por nacer
por hacer nacer
Por
martes, 12 de agosto de 2014
La esperanza
Hope is just a black woman
with five children
living on food stamps
right under the Williamsburgh Bridge
with five children
living on food stamps
right under the Williamsburgh Bridge
lunes, 11 de agosto de 2014
Hoy planeamos enviar un regalo. Pero no podemos enviarlo realmente porque, ya sabes.
Bueno, tú debes saber. De seguro ni ellos ni yo lo sabemos. Pero oye, hey, no nos debes explicación alguna. Pensaremos aquí la mejor manera de envolver el regalo y hacerlo perfecto para que encaje entre las rejas de tu casa y que nadie pueda verlo más que tú. Te diremos qué es antes de que lo encuentres, porque así somos de ansiosas. Nunca sabremos si te gustó o lo odiaste. Si creíste que jamás debimos estar tras tus rejas. Probablemente disimules e intentes consolarnos; después de todo, no ocurrió nada de esto porque no podíamos enviarte el regalo, ya sabes.
La noche, anoche, fue nuestra como siempre, amor.
Pero no te enojes: la compartí un poquito. Pensé que quizás fuera bueno distraernos una vez de la entrada en el baño del bar de la muñeca que agarra la mano y se apoya en la pared, del beso en la quijada y las lamidas leves y suaves de los labios y mi lengua y el sostener la puerta con tus piernas correr largos pelos del cuello y morder. Distraernos, apenas, de las risitas de siempre y los ojos risueños los dedos porfiados que siguen persiguiendo a la pollera. No mucho, tampoco, amor.
Fue solo un rato que pensamos en otra vida y otras personas viviendo, haciendo las camas, escribiendo un ensayo, lavando los vidrios con un papel de diario.
Un rato, amor, de nuestras largas y repetidas noches nuestras.
sábado, 9 de agosto de 2014
Anoche llore un poco la muerte
Por mis penas las ajenas su dolor
Soñé que te ibas de mis sientes
y ya sin mi, no era amor
Qué temo pregunta encinta
qué escapo y transfiero en vos
Preservar vida sucinta
o conservar fiebre y dolor
No llores más esa muerte
atenta a tu vida en vos
No voy a estirar esas penas
si te vas antes que yo
Por mis penas las ajenas su dolor
Soñé que te ibas de mis sientes
y ya sin mi, no era amor
Qué temo pregunta encinta
qué escapo y transfiero en vos
Preservar vida sucinta
o conservar fiebre y dolor
No llores más esa muerte
atenta a tu vida en vos
No voy a estirar esas penas
si te vas antes que yo
Que quede claro, cariño: yo así ya no te amo.
Así con pienso deseo ánimos; así yo ya no te amo.
Lo hago, como siempre, desde ese lugar lejano.
con el espíritu, que dicen mío, y sin dudas no es un santo.
No persigo,
no te espero
no te busco,
no te ansío. Te vivo toda conmigo.
Lavamos platos,
fumamos opio, tiramos todas nuestras comidas al piso,
nos embriagamos.
En plural todo eso
y yo estando sola.
Así con pienso deseo ánimos; así yo ya no te amo.
Lo hago, como siempre, desde ese lugar lejano.
con el espíritu, que dicen mío, y sin dudas no es un santo.
No persigo,
no te espero
no te busco,
no te ansío. Te vivo toda conmigo.
Lavamos platos,
fumamos opio, tiramos todas nuestras comidas al piso,
nos embriagamos.
En plural todo eso
y yo estando sola.
Casi despierta
Respira no respira
se sostiene casi inerte
en el aire
No respira no respira
junta fuerzas corresponde
ya no es nadie
Nunca supo
sabiendo como quien sabe
qué era cuando era lo que era
qué fue aquello que no era nadie
Eras tú en mi
era yo en ser
Sin conciencia
sin saber
puro gesto puro
gesto mío tuyo
alguien
se sostiene casi inerte
en el aire
No respira no respira
junta fuerzas corresponde
ya no es nadie
Nunca supo
sabiendo como quien sabe
qué era cuando era lo que era
qué fue aquello que no era nadie
Eras tú en mi
era yo en ser
Sin conciencia
sin saber
puro gesto puro
gesto mío tuyo
alguien
Esta es mi idea de la espera, mi amor.
Decidí dejar de perder el tiempo; no espero más. Aquí yo, tú quien sabe. Aquí yo, viviéndonos, guardando todo por si acaso mañana te arrepentís. No quiero que te pierdas de nada. Del amor que vivo por ambas y de los huecos en mí que todavía sobran con tu espacio. Somos varios huecos dentro mío que se resisten imponentes a ser vacíos. Llenos de lo que conocí de ti. Llenos de lo que viví por nosotras. Aquí todo lo que nos pase dentro mío, guardado en la seguridad de esta verde botellita de pergaminos que prometo nunca dejar suelta en el mar. Me declaro útil en este amor que comparto con quienes abrace e invite a jugar por los huecos de esas ruinas que quedaron. No serán nuestras las abandonadas. Yo cuidaré de ellas y por las dudas, por si algún día, por si ya no somos demasiado otros y algo vuelve a ser nuestro, las guardo. Las vivo. Las siento.
Decidí dejar de perder el tiempo; no espero más. Aquí yo, tú quien sabe. Aquí yo, viviéndonos, guardando todo por si acaso mañana te arrepentís. No quiero que te pierdas de nada. Del amor que vivo por ambas y de los huecos en mí que todavía sobran con tu espacio. Somos varios huecos dentro mío que se resisten imponentes a ser vacíos. Llenos de lo que conocí de ti. Llenos de lo que viví por nosotras. Aquí todo lo que nos pase dentro mío, guardado en la seguridad de esta verde botellita de pergaminos que prometo nunca dejar suelta en el mar. Me declaro útil en este amor que comparto con quienes abrace e invite a jugar por los huecos de esas ruinas que quedaron. No serán nuestras las abandonadas. Yo cuidaré de ellas y por las dudas, por si algún día, por si ya no somos demasiado otros y algo vuelve a ser nuestro, las guardo. Las vivo. Las siento.
Soy un vértigo, acantilado
un sutil suspiro cayendo.
un desmedro, un no me aguanto
un ya vengo; un no me encuentro.
no hay nadie y me buscan
te esperan, pues ya vengo
tocan timbre: corre, abre
no te apures, soy un vértigo
sutil. suspiro. viniendo
sutil. suspiro. cayendo
un sutil.
un suspiro.
un siendo
Más dormida
Me gustan tu piel tus formas
(todavía)
tu cadencia lumbar tus rodeos
tu vigilia mi habitar yo tus sueños
mi engaño tus caricias
Mi deseo
todo mi deseo
Dormida no tan muerta
Hay días en los que todo se llena específicamente de miedos.
Somos Pizarnik colgadas por su propio espejo. Un deseo indomable de huir hacia
adentro esperando encontrar finalmente la nada. Pero no. Allí el espiral,
inerte inaudito eterno repleto de paradas. Un miedo te llama y no es el viento.
Te inclinas valiente hacia él buscando un grito más fuerte un temido distractor
o la nada. Te levantas recorres cierras los ojos aterrada y vuelves al infeliz
sucucho de los sonidos. Ya no hay sueños, crees y ya es demasiado tarde.
Mañana, otro día, sin mentirnos con la causa de hacer algo. No hay más sueño y
tampoco habrá mañana un levantarse para. Es mentira, es todo mentira. No estás
aquí ni mañana. Duerme, princesa, que si no duermes se escapa.
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