lunes, 16 de noviembre de 2015

La vie d'Adele



Podemos suponer que fue infeliz para toda la vida.
Que encontró las tareas necesarias, las distracciones
las excusas para contestarle a la gente, las maneras
de disimular al encontrarse, las distintas máscaras
que colocarse cada día y para cada supervivencia.
Podemos suponer que nunca jamás volvió a ser feliz.
Que hizo todo lo posible, o casi. No pudo querer olvidar.
Podemos suponer, que detrás de cada sueño
cada vez que hizo la cama, cada vez que escuchó
la canción, el nombre de su madre, su cuñada
escondía a su amante antigua, a su más lejana
correspondencia, al recuerdo de su vientre
contraído, su dedo entornando la puerta y su pelo
combatiéndolo todo, acercándose a ella.
Podemos suponer que hace todo lo posible
para seguir su vida y logra simularla exquisitamente.
Podemos suponer, porque al preguntarle, el brillo
innecesario de sus ojos ya no se esfuerza en guardar el secreto
y esboza un profundo orgullo de esfuerzo irreversible.
De dolorosa presencia.
De eterno amor.

lunes, 17 de noviembre de 2014

A long long time ago

La he visto pasar
en imágenes
y textos
redactados para otros
la he visto silenciar
todos mis llamados
ignorar mis señales
de urgencia
y de no tanto
la vi pasar
tapándose todo
con las manos en los oídos
con las manos en los ojos
y no dije nada
ni saludé
ni atiné a frenarla
La dejé seguir yendo
hacia algún lugar
Esperando quizás
que el camino en espiral
la devuelva hacia mí
otro día
en algún otro tiempo
en algún otro espacio
con algunas cosas
iguales
y otras no

lunes, 20 de octubre de 2014

Hola entonces

Parece forma más sutil
quizás menos desfachatada
sin duda menos instantánea
no por eso más directa.
Tal vez un poco anticuada
Ni tanto ni tan aquello

Si tuviera una máquina
De escribir o hacer preguntas
Si tuviera todas las ganas
Y menos de las vergüenzas
Podría decirte que me atrevo
Ya lo digo

Preocuparía que pienses
Que es solo un pobre impulso
Y que mañana o pasado
No sabría

Justamente: no lo es:
no son solo las ganas
Aquí toda voluntad
y el firme compromiso
de querer conocerte y conocerme en ti
Disimulando con salir
con tomar una cerveza
Sabiéndolo tanto

lo mucho que eso implica

lunes, 25 de agosto de 2014

Sobre Usted

Usted es lo mismo que Yo y si tenemos suerte Usted ya lo sabe.
De allí que lo que a Usted le duele me duela a mí y lo que a usted lo alegra me alegre a mí también.

A Usted lo llamaron así con el engaño típico de la sociedad edípica que quiso hacerle creer que Usted era Usted porque no era Yo. Y Yo soy su Usted porque si Usted es Yo, dicen, Yo no puedo ser Yo al mismo tiempo que Usted está siendo Yo. Qué cosa extraña, ¿verdad? Yo me defino porque no soy Usted y Usted, que también es Yo, se define porque no es Yo cuando yo estoy siendo Usted. Sin intención de faltarle el respeto a ninguna rama de la psicología le arrimo esta pregunta: ¿Quién dijo que no podíamos estar ambos, Yo, Usted y Todos ocupando la misma manera de meterse en un zapato taco alto en una noche de verano? Patrañas.

Sobre Yo

Yo soy lo mismo que Usted y tengo la suerte de ya saberlo.

Yo me digo Yo pues cuando Usted me dirige una pregunta debo anteceder a la respuesta la indicación de que las palabras que salen de mí son pura y exclusivamente responsabilidad mía y no soy Yo tratando de hablar en nombre de Todos aunque bien podría porque somos lo mismo. Los menesteres de una sociedad en la que se segrega la propiedad de todo objeto, tangible o intangible, entre los diferentes individuos que la conforman hacen necesaria la toma de responsabilidad por sobre las palabras emitidas cuando bien sabemos (Usted, Yo) que las palabras que utilizo refieren a otras palabras ya utilizadas por Otros desde aquel inmemorable tiempo en que necesitamos empezar a usar vocablos para sustituir lo que previamente hacíamos con mera telepatía o transmisión de energías. Yo y Usted, y no siento culpa de nombrarme primero pues nombro lo mismo, nos vemos obligados a anunciar constantemente que este es nuestro turno en el caminador del gimnasio y si Yo o Usted le hacemos daño en ese breve período sobre el cual nos declaramos absolutamente responsables debemos hacernos cargo. Así igual con las palabras con las que amamos y con las que herimos.

Muy (Desplazado)

(Desplazado)

Quizá en aquella vidriera
encuentre imagen que no sea nuestra
-ni de nadie-

Sea tan sólo imagen
como yo sólo hombre.
No hable como nadie
ni luzca como ella
ni vista como él quisiera vestir

Que permanezca helada
mientras yo camino
se toque y esté vacía
se sienta y sea nada

Pues si ella soy yo
y vice versas...

Quizá en aquella vidriera
me encuentren a mí otros tantos

Y nadie sea nadie
Y nada sea nada

Y todo: un reflejo de un reflejo de un reflejo de un reflejo.
Siento decir que no
no es momento de escuchar
GRITAR

no fui mas que yo y todo
lo que habia para haber